El punto de encuentro de "Doña Ceci".
De la nada no se triunfa, ni por una 'chanfaina' de situaciones. Los huariques limeños son ejemplos de éxito. Aquí una historia de aquellas.
Una chanfaina puede ser el significado, coloquial, de confusión. El bofe de
una res, puede no ser muy apetecible. Pero si se trata de ‘chanfainita’, a
cualquier limeño se le hace agua la boca. Y si caminas por el corazón de
Lince, es fácil encontrar a centenares
de comensales, fanáticos de este plato criollo. El lugar exacto, la casa de
Cecilia Huamaní.
En la cuadra 5 de la avenida Canevaro, a partir de las siete de la mañana, se dan cita personas de todo lugar. Desde ejecutivos, vestidos con saco y corbata, hasta taxistas que recién inician el día de “chamba”. Doña Cecilia Huamaní, de 68 años, los atiende en su humilde vivienda, la cual no tiene nada que envidiar a un restaurante de lujo.
La ‘chanfainita’ aquí se come en plato hondo, y el tallarín resulta ser un
buen acompañante. Este combinado te
puede costar desde s./4.00 hasta s/6.00, depende del hambre que tengas en ese
momento. Eso sí, sea cual sea el precio del plato que consumas, tienes derecho
a un vaso de chicha morada, y una “yapa” de más chanfainita. Sale a cuenta.
La hora punta es obviamente al medio día. Cinco jovencitas meseras, como
por arte de magia, se dan a vasto para atender a todos los comensales
hambrientos. Y ellos, en su mayoría, aprovechan para desayunar y almorzar a la
vez, con un solo plato del suculento guiso.
La “tía Ceci”, como la llaman todos sus clientes fieles, tiene una estadística: “al día se llegan a
vender cerca de 400 platos”. Doña Cecilia nació en Arequipa y de joven llegó a Lima, con la idea ya en
mente, de establecer un negocio. Ya han pasado 45 años desde que doña Cecilia
fundó este “huarique”.
Al preguntarle a Mario Acuña ¿Qué significa chanfainita para él?, responde:
“Para mí, chanfainita significa `Tía Ceci` y nada más”. Y es que don Mario,
jubilado de 67 años, es uno de sus clientes fieles. Lleva una década
consumiendo en el restaurante de la “tía Ceci”, que queda a tres cuadras de su
vivienda. “A la semana voy dos o tres veces, me atienden mejor que en mi casa” expresa.
Y tan exquisita ha de ser esta chanfainita, que hasta este lugar han
llegado algunos personajes de la farándula, y hasta políticos, para probar la
sazón de doña Cecilia. Gastón Acurio es uno de sus amigos. El reconocido chef
la invitó, personalmente, al evento de Mistura, que se realizó el año pasado.
Unas fotos, donde Gastón posa al lado de ella, corroboran lo dicho.
Pero, ¿cuál es el secreto de tanto éxito? Doña Cecilia lo guarda
celosamente. Ella cree que el éxito radica en la buena atención a su público. Una vez que pruebes su sazón, de
hecho vas a regresar. Y la “tía Ceci” te recomienda llegar antes de las dos de la
tarde, ya que es probable que para esa hora ya no quede nada dentro de las
ollas.
Por Joshwel Yañez
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